|
Metodo: Se dispone de una pierna de cordero grande, de cerca de dos kilos de peso, a
la que han dado unos tres o cuatro cortes profundos en la carnicería. Se riega
ligeramente con aceite de oliva y se sazona con sal. Se coloca en una fuente de barro. Se
precalienta el horno a 220-250 grados. En un mortero se machacan cuatro dientes de ajo con
un poco de aceite. Con la pasta resultante, se pringa el cordero. Cuando el horno alcanza
la temperatura, se introduce la carne.
Caldo: Se machaca en el mortero una pastilla de caldo de carne con un chorrito de agua.
Se suspende la pasta resultante en un poco mas de agua y se da un hervor instantáneo en
un caci |